Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Isaias 53:4-5.


Otras Publicaciones:

  1. Video Cristiano: Llegar A Ti – Jaci Velasquez
  2. Enciende una luz – Marcos Witt
  3. Video: Ruleta Rusa – Annete Moreno