No reparéis en que soy morena,
Porque el sol me miró.
Los hijos de mi madre se airaron contra mí;
Me pusieron a guardar las viñas;
Y mi viña, que era mía, no guardé.
Cantares 1:6
No reparéis en que soy morena,
Porque el sol me miró.
Los hijos de mi madre se airaron contra mí;
Me pusieron a guardar las viñas;
Y mi viña, que era mía, no guardé.
Cantares 1:6
Gritad de júbilo, cielos, y regocíjate, tierra. Prorrumpid, montes, en gritos de alegría, porque el SEÑOR ha consolado a su pueblo, y de sus afligidos tendrá compasión.
Pero Sion dijo: El SEÑOR me ha abandonado, el Señor se ha olvidado de mí.
¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ellas se olvidaran, yo no te olvidaré.
Isaias 49:13-15.
Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y
honra y acción de gracias al que está sentado en el trono,
al que vive por los siglos de los siglos,
Rev 4:9