Add to Technorati Favorites Compartelo
Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre. Salmo 30:11-12.
Ron Kenoly
Deja tus comentarios