prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Asà que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentÃs, esto también os lo revelará Dios.
Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.
Hermanos, sed imitadores de mÃ, y mirad a los que asà se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. filipenses 3: 15-17
Otras Publicaciones: