Tú eres mi Dios, y gracias te doy; tú eres mi Dios, yo te exalto. Dad gracias al SEÑOR, porque El es bueno; porque para siempre es su misericordia. Sal 118:29 TweetShare
Simón Pedro le respondió: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios. Juan 6:68-69. TweetShare