¡Aún eres mi hijo! – Dante Gebel, River Church

No podemos permitir que las heridas dominen nuestra vida porque vamos a morir solos, amargados, intransigentes e inflexibles.

No importa qué nos pasó en la vida, cuando uno termina de llorar se tiene que comenzar a levantar, porque si uno se reconcilia con sus heridas, si uno perdona, tiene oportunidad de sanar.

¿Tus padres no te hablaron? Habla con los tuyos ¿no te amaron? Da amor ¿no te dieron? Rompe ese egoísmo siendo generoso y de bendición a los demás.

Recuerda que en la parábola del hijo pródigo el padre no recibe a su hijo con un ‘te lo advertí’, ni un ‘te lo dije’… va y lo abraza porque ¡aún es su hijo!

Dante Gebel #646 | ¡Aún eres mi hijo!

Mateo 22:36-40 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?
37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
38 Este es el primero y grande mandamiento.
39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

Lucas 15 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.
22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.
23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;
24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.