Dante Gebel – Duro de ofender

Dante Gebel – Duro de ofender

Si bien es cierto que no podemos vivir mucho tiempo sin ser agravidados u ofendidos, debemos evitar convertirnos en presos del enojo y el resentimiento; porque la amargura es como un cáncer que entra en nuestro organismo y desarrolla raíces pofundas, infectando nuestra alma y la relación con las personas a nuestro alrededor.

Por eso hay que aprender a pasar por alto las ofensas menores y también a perdonar a quien nos ofendió grandemente, renunciando inclusive al derecho de herirlo.

Las relaciones no prosperan por castigar al culpable, sino porque el inocente otorga misericordia. Recordemos que Jesús mismo pidió a Pedro que perdonara a su agresor hasta 70 veces 7.

La ausencia de perdón nos puede costar el corazón. Es momento de perdonar a los agresores en nuestra vida, aun a quienes no lo han pedido ni lo merezcan, porque la vida es demasiado corta para no hacerlo.
Mat 18:21 Entonces se le acercó Pedro, y le dijo: Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí que yo haya de perdonarlo? ¿Hasta siete veces?
Mat 18:22 Jesús le dijo*: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Heb 12:14 Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
Heb 12:15 Mirad bien de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean contaminados;
Heb 12:16 de que no haya ninguna persona inmoral ni profana como Esaú, que vendió su primogenitura por una comida.
Heb 12:17 Porque sabéis que aun después, cuando quiso heredar la bendición, fue rechazado, pues no halló ocasión para el arrepentimiento, aunque la buscó con lágrimas.

1 comentario en “Dante Gebel – Duro de ofender”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.