Dante Gebel – ¿Qué vas a escoger?


Dante Gebel – ¿Qué vas a escoger?

La suma de todas las pequeñas decisiones que tomas diariamente crean tu vida. Esas decisiones te llevarán a tomar decisiones más fuertes. Por eso es importante pensar bien con qué alimentarás tu mente, hacia donde vas a dirigir tus deseos, cómo pasarás el tiempo, como cuidarás tu cuerpo.

Si no puedes dominar tus adicciones y tus impulsos, dificilmente podrás ser un hombre o mujer de bien. Para serlo, tienes que decidir sabiamente. Tienes que hacer coincidir tus convicciones con tus compromisos. Y lo más importante, todas las decisiones deben evaluarse en base al factor Dios, siempre!

Dan 1:1 En el año tercero del reinado de Joacim, rey de Judá, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, a Jerusalén y la sitió.
Dan 1:2 Y el Señor entregó en sus manos a Joacim, rey de Judá, y algunos de los utensilios de la casa de Dios; los llevó a la tierra de Sinar, a la casa de su dios, colocando los utensilios en la casa del tesoro de su dios.

Dan 1:3 Entonces el rey mandó a Aspenaz, jefe de sus oficiales, que trajera de los hijos de Israel a algunos de la familia real y de los nobles,
Dan 1:4 jóvenes en quienes no hubiera defecto alguno, de buen parecer, inteligentes en toda rama del saber, dotados de entendimiento y habilidad para discernir y que tuvieran la capacidad para servir en el palacio del rey; y le mandó que les enseñara la escritura y la lengua de los caldeos.

Dan 1:5 El rey les asignó una ración diaria de los manjares del rey y del vino que él bebía, y mandó que los educaran por tres años, al cabo de los cuales entrarían al servicio del rey.

Dan 1:6 Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá.
Dan 1:7 Y el jefe de los oficiales les puso nuevos nombres: a Daniel le puso Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego.
La fidelidad de Daniel
Dan 1:8 Se propuso Daniel en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía, y pidió al jefe de los oficiales que le permitiera no contaminarse.

Dan 1:9 Dios concedió a Daniel hallar favor y gracia ante el jefe de los oficiales,
Dan 1:10 y el jefe de los oficiales dijo a Daniel: Temo a mi señor el rey, porque él ha asignado vuestra comida y vuestra bebida; ¿por qué ha de ver vuestros rostros más macilentos que los de los demás jóvenes de vuestra edad? Así pondríais en peligro mi cabeza ante el rey.
Dan 1:11 Pero Daniel dijo al mayordomo a quien el jefe de los oficiales había nombrado sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías:
Dan 1:12 Te ruego que pongas a prueba a tus siervos por diez días, y que nos den legumbres para comer y agua para beber.

Dan 1:13 Que se compare después nuestra apariencia en tu presencia con la apariencia de los jóvenes que comen los manjares del rey, y haz con tus siervos según lo que veas.
Dan 1:14 Los escuchó, pues, en esto y los puso a prueba por diez días.
Dan 1:15 Al cabo de los diez días su aspecto parecía mejor y estaban más rollizos que todos los jóvenes que habían estado comiendo los manjares del rey.

Dan 1:16 Así que el mayordomo siguió suprimiendo los manjares y el vino que debían beber, y les daba legumbres.
Dan 1:17 A estos cuatro jóvenes Dios les dio conocimiento e inteligencia en toda clase de literatura y sabiduría; además Daniel entendía toda clase de visiones y sueños.
Dan 1:18 Al cabo de los días que el rey había fijado para que fueran presentados, el jefe de los oficiales los trajo ante Nabucodonosor.

Dan 1:19 El rey habló con ellos, y de entre todos ellos no se halló ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; entraron, pues, al servicio del rey.
Dan 1:20 Y en todo asunto de sabiduría y conocimiento que el rey les consultó, los encontró diez veces superiores a todos los magos y encantadores que había en todo su reino.

1 comentario en “Dante Gebel – ¿Qué vas a escoger?”

  1. Deu 30:19 Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia,
    Deu 30:20 amando al SEÑOR tu Dios, escuchando su voz y allegándote a El; porque eso es tu vida y la largura de tus días, para que habites en la tierra que el SEÑOR juró dar a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.

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