Has cambiado mi lamento en baile;
Desataste mi cilicio,
y me ceñiste de alegría.
Por tanto, a ti cantaré,
gloria mía, y no estaré callado.
Jehová Dios mío,
te alabaré para siempre.
Salmo 20:11-12

[youtube]J-VQjKD0PIE[/youtube]