Itiel Arroyo

La verguenza, las apariencias y la soledad – Pastor Itiel Arroyo

Devocionales Cristianos

La verguenza, las apariencias y la soledad -- Pastor Itiel Arroyo

La serpiente esta busca sembrar una duda, respecto a la bondad de Dios en la mente de la humanidad, lo vemos con Adan y Eva en Genesis 3, donde convence a Eva que Dios no queria que comieran del arbol de la ciencia, el bien y el mal porque serian como Dios.

Lo mismo hace el diablo hoy en día, trata de convencernos que Dios es malo con nosotros, que hay despropositos en sus planes, que no somos tan amados, tan consentidos o Dios no tiene todo el cuidado de nosotros y todo eso si llegamos a creerlo, nos aleja de Dios.

Lo más triste de todo fue cuando Eva y Adan comieron del fruto, porque sus ojos fueron abiertos, se dieron cuenta que estaban desnudos, sintieron verguenza y perdieron su comunidad con Dios y aun entre ellos mismos.

La verguenza, las apariencias y la soledad - Pastor Itiel Arroyo

Gén 3:1 Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que el SEÑOR Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: “No comeréis de ningún árbol del huerto”?
Gén 3:2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
Gén 3:3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho Dios: “No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis.”
Gén 3:4 Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis.
Gén 3:5 Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal.
Gén 3:6 Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.
Gén 3:7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.
Gén 3:8 Y oyeron al SEÑOR Dios que se paseaba en el huerto al fresco del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia del SEÑOR Dios entre los árboles del huerto.

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