Luis Bravo – Pequeños Detalles Que Hacen Grandes Diferencias – 2 de 6

Luis Bravo – Pequeños Detalles Que Hacen Grandes Diferencias – 2 de 6

Hay pequeños detalles que pueden hacer grandes diferencias en nuestras vidas, Dios quiere que alcancemos lo grande sin perder esos pequeños detalles que nos llevaron a lo grande.

Cnt 2:15 Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas que arruinan las viñas, pues nuestras viñas están en flor.

Mat 25:23 Su señor le dijo: «Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.»

Pro 22:1 Más vale el buen nombre que las muchas riquezas, y el favor que la plata y el oro.

Hch 24:16 Por esto, yo también me esfuerzo por conservar siempre una conciencia irreprensible delante de Dios y delante de los hombres.

1Pe 2:9 Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios , a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
1Pe 2:10 pues vosotros en otro tiempo no erais pueblo, pero ahora sois el pueblo de Dios; no habíais recibido misericordia, pero ahora habéis recibido misericordia.

1Pe 2:11 Amados, os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las pasiones carnales que combaten contra el alma.

1Pe 2:12 Mantened entre los gentiles una conducta irreprochable, a fin de que en aquello que os calumnian como malhechores, ellos, por razón de vuestras buenas obras, al considerarlas, glorifiquen a Dios en el día de la visitación.

1Ti 3:1 Palabra fiel es ésta : Si alguno aspira al cargo de obispo, buena obra desea hacer.
1Ti 3:2 Un obispo debe ser, pues, irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, de conducta decorosa, hospitalario, apto para enseñar,
1Ti 3:3 no dado a la bebida, no pendenciero, sino amable, no contencioso, no avaricioso.

1Ti 3:4 Que gobierne bien su casa, teniendo a sus hijos sujetos con toda dignidad
1Ti 3:5 (pues si un hombre no sabe cómo gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios?);
1Ti 3:6 no un recién convertido, no sea que se envanezca y caiga en la condenación en que cayó el diablo.
1Ti 3:7 Debe gozar también de una buena reputación entre los de afuera de la iglesia , para que no caiga en descrédito y en el lazo del diablo.

1Ti 5:9 Que la viuda sea puesta en la lista sólo si no es menor de sesenta años, habiendo sido la esposa de un solo marido,
1Ti 5:10 que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos, si ha mostrado hospitalidad a extraños, si ha lavado los pies de los santos, si ha ayudado a los afligidos y si se ha consagrado a toda buena obra.

1Ti 5:11 Pero rehúsa poner en la lista a viudas más jóvenes, porque cuando sienten deseos sensuales, contrarios a Cristo, se quieren casar,
1Ti 5:12 incurriendo así en condenación, por haber abandonado su promesa anterior.

1Ti 5:13 Y además, aprenden a estar ociosas, yendo de casa en casa; y no sólo ociosas, sino también charlatanas y entremetidas, hablando de cosas que no son dignas.
1Ti 5:14 Por tanto, quiero que las viudas más jóvenes se casen, que tengan hijos, que cuiden su casa y no den al adversario ocasión de reproche.

1Ti 5:15 Pues algunas ya se han apartado para seguir a Satanás.
1Ti 5:16 Si alguna creyente tiene viudas en la familia , que las mantenga, y que la iglesia no lleve la carga para que pueda ayudar a las que en verdad son viudas.

1Ti 5:17 Los ancianos que gobiernan bien sean considerados dignos de doble honor, principalmente los que trabajan en la predicación y en la enseñanza.

1Ti 5:18 Porque la Escritura dice: NO PONDRAS BOZAL AL BUEY CUANDO TRILLA, y: El obrero es digno de su salario.
1Ti 5:19 No admitas acusación contra un anciano, a menos de que haya dos o tres testigos.

1Ti 5:20 A los que continúan en pecado, repréndelos en presencia de todos para que los demás tengan temor de pecar .
1Ti 5:21 Te encargo solemnemente en la presencia de Dios y de Cristo Jesús y de sus ángeles escogidos, que conserves estos principios sin prejuicios, no haciendo nada con espíritu de parcialidad.

1Ti 5:22 No impongas las manos sobre nadie con ligereza, compartiendo así la responsabilidad por los pecados de otros; guárdate libre de pecado.

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