Y oiréis de guerras y rumores de guerras

Y oiréis de guerras y rumores de guerras

Introducción:

Entender la declaración de Jesús sobre «guerras y rumores de guerras» para decir que la guerra es una señal del fin de los tiempos, es exactamente lo contrario de lo que Él pensaba. Jesús nos enseñó a no dejar que las guerras o los rumores de guerras nos alarmen o preocupen, porque «aún no es el fin».

Tristemente, todas las cosas que Jesús indicó que no eran necesariamente señales del fin de los tiempos son precisamente las cosas que la mayoría de la gente ve como señales del tiempo final. Esto no quiere decir que las guerras y los rumores de guerras no estén relacionados con el fin de los tiempos. Cuando la Biblia habla del fin de los tiempos, describe algunas guerras intensas. Pero al parecer, el punto de Jesús es que siempre ha habido guerras, y, hasta que no establezca la paz en el Reino del Milenio, siempre habrá guerras. Por lo tanto, las guerras y los rumores de guerra no son indicadores confiables del fin de los tiempos.

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Versiculos Biblicos:

Mat 24:6 Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.
Mat 24:7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.
Mat 24:8 Y todo esto será principio de dolores.

La guerra es terrible y devastadora. Trae dolor y destrucción. Pregúntenle a cualquiera que haya estado involucrado en alguna guerra. Esto es cierto para los soldados en el campo de batalla que tienen que ver como sus compañeros a su alrededor son comidos por las armas del enemigo. Esto es horrible para aquellos que son tomados prisioneros y puestos en campos de concentración y son torturados y quemados.

Esto es horrible para los ciudadanos de un país en guerra en el que todo lo que es normal se interrumpe- no hay comida, educación, recreación, y todos los recursos son puestos en el esfuerzo de la guerra. Esto es horrible para aquellos en países anexados y ocupados. Hay muerte, hay violaciones, hay incendios, hay bombardeo, hay destrucción, y hay la presencia constante de las fuerzas enemigas.

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